WORKSHOP

Workshop: Mariés Begueria

Illustration: Èlia Fernández Tobella

Place: L' Escola de l' Ésser 

Project: Son talleres que se realizan a lo largo del año para todos aquellos padres que quieren descubrir más sobre ellos mismos y mejorar la relación con sus hijos, desde una perspectiva global e integradora.

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La sencillez de ser padres

El propósito de este taller está en su título: poder llegar a la sencillez de ser padres; una sensación que está en nosotros y a veces, la olvidamos por las dificultades de la cotidianidad. Para conseguir éste propósito hacemos un recorrido por diferentes aspectos de la maternidad y la paternidad hasta llegar a lo más esencial de nosotros y de nuestros hijos. Pasaremos por la frustración, el cansancio, los apegos, los límites, las culpas, la empatía y la entrega hasta llegar al perdón y la gratitud. Todo un proceso que libera como padres pues nos permite entendernos y entenderlos para poder disfrutar del amor.

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Los niños necesitan tiempo para ellos

En el mundo en el que vivimos los niños reciben estímulos constantemente. Es un mundo rápido y cambiante, y también lo es para ellos. Si miramos alrededor de nuestros hijos podemos observar: como les gusta mirar los dibujos animados de la televisión, que son rápidos y llenos de imágenes, con algunos conceptos que entienden y otros que no entienden. También les gusta jugar con las tabletas digitales, mover el dedo rápido para que las pantallas cambien constantemente. Y qué decir de lo móviles, que nos ven a nosotros, escribiendo rápido, contestando una llamada urgente en cualquier situación. Podemos observar también como son las revistas de niños, las películas, los ordenadores, la publicidad que existe en cualquier sitio al que miremos, etc... Están rodeados de estímulos constantemente.
Esta es la realidad que les toca vivir y está bien, es su realidad vital, les ayuda a preguntarse y preguntar constantemente. Pero cuidado, toda está información les llega de fuera y también necesitan tiempo para sacar de dentro. Es decir, para preguntarse qué quieren hacer, qué les gusta hacer y eso lo conseguirán si tienen tiempo libre. Si tienen tiempo para aburrirse. 
Imagino que esa expresión de “tiempo para aburrirse” suena fatal en la cultura que vivimos de aprovechar el tiempo al máximo, pero es así. Es la única manera que tienen los niños de descubrirse así mismos, de descubrir qué les gusta y para qué están hechos. Si los llenamos con las horas de colegio, con las extraescolares y el fin de semana con actividades varias los estamos programando. Se convierten en pequeños niños alienados que hacen lo que les toca en cada momento. Y se trataría justo de lo contrario; la propuesta es ofrecer libertad, tiempo para estar en casa y desde ahí, en su sitio seguro, experimentar, investigar, descubrir... eso es el juego, poder atreverse a ir más allá de lo que les toca. Eso permitirá que sean adultos libres.
En definitiva, permitamos que nuestros niños se aburran y podrán ser niños más completos y felices, que es lo que nos interesa a todos los padres.

Mariés Begueria

Ilustración de Èlia Fernández Tobella